Árbol de Vida

Centro holístico de psicología Gestalt

ANSIEDAD EN HOMBRES, CÓMO SUPERARLA

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Ansiedad en hombres, cómo superarla

Hola mi nombre es José Luis, soy terapeuta gestalt y facilitador de PNL, si me estás viendo es porque te interesa el tema sobre el que voy a hablar y que me he encontrado muchas veces en consulta, hombres con ansiedad, porque sí, nosotros padecemos también de ansiedad, y tiene unas pautas comunes que se repiten dentro de la particularidad de cada caso.

Quizás te identificas con alguna o varias de estas sensaciones o comportamientos:

- te cuesta expresarte sobre cómo estás de verdad emocionalmente

- sientes que tienes que ser siempre fuerte, tienes que estar demostrando constantemente que estás bien, que puedes con todo

- estas constantemente dándole vueltas a las cosas en la cabeza

- te lo guardas todo para ti, te callas tus cosas, piensas que si lo expresas generarás conflictos

- te sientes tenso,te cuesta relajarte, te cuesta disfrutar del momento

- te reprochas constantemente a ti mismo, te hablas y te tratas mal

- estás más pendiente de lo que puedan pensar de ti, que de ti mismo

- sientes que estás siempre en guardia por lo que pueda pasar

- tienes pensamientos catastróficos, algo malo va a pasar, incluso cuando las cosas te van bien, sientes que algo malo viene después

- estas enganchado a acciones pasadas, te recuerdas, o te recuerdan cuestiones de tu pasado por las que no te perdonas

- o bien estás constantemente en el futuro, imaginando lo que sucederá después

- te cuesta concentrarte, te sientes disperso mentalmente

- te sientes aislado, incomprendido

Con el tiempo, estas situaciones y sensaciones, que no tienes porqué relacionar directamente con ansiedad, se han ido haciendo parte de tu vida, de alguna forma las has normalizado, piensas aquello de “es que yo soy así”, puedes llegar a pensar que lo controlas, que no tienen mayor importancia, porque las ignoras normalmente con alguna distracción, pasas mucho tiempo en el trabajo, a veces mejor en el trabajo que en casa, ¿verdad?, sales con amigos, bebes en exceso, comes compulsivamente, le dedicas mucho tiempo y dinero a algún tipo de juego, tomas alguna sustancia legal o ilegal que te hace olvidar, puedes tener un hobby al que le dedicas mucho tiempo, la verdad es que casi cualquier cosa la puedes convertir en una forma de evadirte. 

Algunas de estas cosas no tienen nada de malo, todo lo contrario, pueden ser muy sanas, de lo que se trata es de que seas honesto contigo mismo, y de que pongas conciencia en qué cosas haces porque te llenan y te aportan algo, y cuando empiezas a hacerlo de forma automática y sin apetecerte realmente hacerlas, ya no sabes porque ni para qué lo haces.

También puedes huir de esas sen​saciones evitando a ciertas personas, ciertas situaciones que te la provocan, nuevamente se trata de que seas honesto contigo mismo y te preguntes a que estas renunciando, que te estas perdiendo por evitar confrontar lo que te pasa. Sea cual sea la forma en que lo hagas, que por un rato te olvides de ellas no hace que desaparezcan, al final te vuelves a sentir igual.

Si no le has prestado atención a esos estados generadores de ansiedad, a esas señales, porque al final la ansiedad no es más que un síntoma, una señal que te envía tu organismo sobre que alguna cuestión de tu vida no la estás gestionando de una forma eficiente para ti, empiezas a sentir el siguiente nivel del estado de ansiedad, lo que si ya identificas o te diagnostican como ansiedad, los síntomas físicos. Aquí empiezas a preocuparte, ya es mucho más complicado o imposible evadirte, ignorarlo, ya no es una sensación o un pensamiento. Son síntomas físicos o reacciones que tienen graves consecuencias en tu salud o en tu vida de pareja, familiar, laboral, social...

Esto lo puedes manifestar de diversas formas

- sufres dolores de cabeza o espalda

- sientes apatía generalizada, nada te ilusiona

- tienes sensación permanente de cansancio, físico y sobre todo mental, estás exhausto incluso después de descansar

- sientes tensión en tu cuerpo

- no duermes, o duermes pero no descansas

- reaccionas con ira de una forma desproporcionada, después te das cuenta de que la situación en sí no era para tanto

- en determinadas ocasiones sientes un nudo en la garganta, algo quiere salir, y a la vez algo te lo impide

- sensación de profunda tristeza que te paraliza, aunque cuando alguien lo detecta y te pregunta tu respuesta suele ser “estoy bien”

- te duele el pecho

- sientes que te falta el aire, se te va la vida

Si sufres alguno de estos síntomas físicos, mi primera recomendación es acudir a un médico para descartar alguna enfermedad, si finalmente no tienes nada físico, estás ante un ataque severo de ansiedad.

Si quieres empezar a dejar atrás esto y tener una vida más plena, si quieres disfrutar más de tu vida, lo primero deja de engañarte, si tu no cambias nada, obtendrás los mismos resultados, o incluso tu situación empeorará con el tiempo.

TE OFREZCO ALGUNAS PAUTAS QUE PUEDES EXPERIMENTAR EN CASA PARA COMPROBAR CUAL ES TU ESTADO CON RESPECTO A ESTO

Identifica que situaciones, que personas, que momentos te llevan a estados ansiosos o incómodos.

Si te cuesta identificarlos una manera que te puede ayudar es identificar lo que evitas, algún lugar o evento al que irías pero que no vas, algún grupo con el que tendrías contacto pero no lo haces porque hay alguien con quien no te sientes cómodo.

Permítete expresar cómo te sientes interiormente con estas situaciones, no te estoy diciendo que te quejes, sino que expreses cómo te hacen sentir, dolido, triste, apático, abandonado, solo, con miedo, con dudas, inseguro...

Una vez tienes identificado algún momento generador de ansiedad, te propongo que experimentes con esto.

Busca un espacio tranquilo, te vas a mover en varias ubicaciones, puedes hacerlo de pie, en sillas o sentado en el suelo, como quieras.

Te colocas en la primera ubicación, cierras los ojos, haces varias respiraciones profundas lentamente, y tomas conciencia de cómo te sientes en ese momento, con lo que aparezca, rabia, miedo, frustración, tristeza o cualquier otra emoción, observa también que sientes físicamente, tensión, nerviosismo, quizá te duele en algún punto, acepta lo que aparece, sin huir de la situación, dándole espacio, aceptándola como tu realidad actual. Pon atención también en qué pensamientos aparecen. Observarte, toma conciencia de lo que te pasa. No te eternices con esto, con tres o cuatro minutos es suficiente.

Ahora cambias de ubicación y te pones justo enfrente a la anterior. En el cambio de ubicación deja pasar unos segundos, para salir de las sensaciones de la anterior posición.

Ya situado frente a la primera ubicación, a un metro aproximadamente está bien. Aquí tomas conciencia de que te vendría bien en la situación que estas trabajando para gestionarla mejor para ti, quizás estar mas tranquilo, mas decidido, con más energía, más centrado , más seguro, eliges la que te vendría mejor en ese momento entre estas u otra que te venga en ese momento, vuelves a cerrar los ojos, haces varias respiraciones profundas y despacio, te permites utilizar tu imaginación y tu creatividad para vivirlo como si eso que has elegido ya estuviera instalado en ti, si has elegido por ejemplo tranquilidad, te sientes como si ya estuvieras mas tranquilo, te lo permites, y vuelves a vivir el momento que estás trabajando con esa sensación nueva de tranquilidad, ya está en ti, forma parte de ti, como te he dicho utiliza tu fantasía y creatividad.

¿Cómo es vivir esa situación con esa herramienta instalada en ti? ¿Qué es diferente? ¿Qué cambia cómo lo vives ahora en relación a cómo lo vivías en la primera ubicación?

Esta parte con tres o cuatro minutos está lista.

Los cambios que observes, por sutiles que sean, reflejan la posibilidad que tienes de sentir y actuar de otra forma, esas herramientas ya están en ti. Se trata de que las desarrolles. No emplees más de tres o cuatro minutos en esta parte.

Para terminar vuelve a cambiar a una tercera ubicación, deja pasar unos segundos nuevamente, ponte a un metro aproximadamente de las dos ubicaciones anteriores, de cara a las posiciones anteriores y centrado a ellas, que las veas ambas con solo mover ligeramente la cabeza. Aquí adoptas una nueva perspectiva, la de espectador, alguien que está viendo una película o una obra de teatro, aquí eres alguien ajeno a lo que pasa pasa, aquí eres un observador neutral. Desde aquí observas a las dos ubicaciones anteriores, y visionas literalmente a las personas que han estado ahí, que siguen estando ahí. Observa un instante a cada una, la primera, con su forma de gestionar la situación, que es como lo haces hasta ahora, la segunda con las herramientas, instaladas que elegiste, mira sus caras, sus cuerpos, su actitud.

¿Qué te transmiten cada una de ellas? ¿Qué sientes al observarlos?

Plantéate quien quieres ser de aquí en adelante, seguir con tus viejas pautas, o experimentar permitirte ser quien puedes llegar a ser.

Tu decides.

En unos diez minutos este ejercicio lo has hecho, lo puedes practicar con distintas situaciones tuyas.

Espero que esto te ayude, gracias por tu tiempo.

Jose Luis Ayala Glez.

Terapeuta Gestalt y PNL.

Especialista en ansiedad en hombres.

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